Estos días se celebra el 1er Festival Nacional de Teatro y Títeres en Chascomús. La novedad es este festival es la forma comunitaria y participativa de la organización. Detrás está el colectivo cultural “La Usina” integrado por profesionales y personas vinculada con un nuevo enfoque de cultura local.
Este acontecimiento me hace reflexionar sobre el potencial de Chascomús de desarrollarse en una “Ciudad Creativa”. Este concepto creado por el urbanista Charles Landry postula que las condiciones se deben crear para que la gente pensar, planificar y actuar con imaginación en el aprovechamiento de las oportunidades o hacer frente a los problemas de la ciudad. Su hipótesis es que la gente común puede hacer que lo extraordinario sucede si se les da la oportunidad. La creatividad se entiende como la imaginación aplicada.
En la ciudad creativa no es sólo los artistas y los que participan en la economía creativa que son creativos, a pesar de que juegan un papel importante. La creatividad puede venir de cualquier fuente, incluyendo cualquier persona que se ocupa de cuestiones de una manera inventiva se trate de un trabajador social, un empresario, un científico o un servidor público. La ciudad creativa identifica, nutre, atrae y mantiene el talento por lo que es capaz de movilizar ideas, talentos y organizaciones creativas.
Landry argumenta que en el futuro el software de la ciudad y la infraestructura suave será tan importante como el hardware. Se cambia el énfasis de una preocupación exclusiva por las estructuras físicas para centrarse en la dinámica humana y el aprovechamiento del potencial de las personas. Dentro de este nuevo enfoque será la aplicación de la creatividad en todas sus formas que determinará el éxito o el fracaso urbano.
Los indicadores clave de la creatividad, la flexibilidad y la capacidad de prueba de futuro de una ciudad son los siguientes:
- marco político y público
- distinción, la diversidad, la vitalidad y expresión
- apertura, la confianza, la tolerancia y la accesibilidad
- el espíritu empresarial, la exploración y la innovación
- dirección estratégica, la agilidad y visión
- el talento y el paisaje de aprendizaje
- comunicación, conectividad y redes
- el lugar y el hacer el lugar
- habitabilidad y bienestar
- profesionalidad y eficacia
Viendo la realidad de Chascomús frente a estos indicadores vemos que hay varios de ellos, pero todavía muy fragmentados. El reto está en conjugar las distintas competencias y unir los diferentes actores comunitarios, públicos y privados para aprovechar mejor el potencial creativo de la ciudad.
Esto no es una tarea fácil, porque se enfrenta con la resistencia de la cultura tradicional y mucho peor de la apatía. No obstante, la movida del Festival nos muestra que sí se puede y motiva a recrear la ciudad y su economía de forma creativa.

noviembre 2, 2011 a las 2:06 am
Hola, no habia visto este artículo. Está bueno, y creo que es fundamental empezar a hablar más sobre desarrollo local desde la cultura y especificamente, desde una mirada creativa para resolver los problemas. Me inquieta, como sabes, el tema de la innovacion, seria un buen punto a tocar en el DEL de noviembre… como generamos y rastreamos procesos de innovacion en del?
beso!
sole