Alimentación escolar saludable y producción local

En Argentina uno de cada tres estudiantes presenta sobrepeso según la Encuesta Mundial de Salud Escolar 2013. En otros países de la región se conocen cifras parecidas de sobrepeso y obesidad productos de una alimentación no apropiada.

Los kioscos y comedores escolares podrían ser un instrumento de fortaleckiosco saludableer la alimentación más saludable. No obstante hasta ahora aportan más al contrario. Solamente en una de cuatro escuelas se ofrecen frutas y verduras en los kioscos. Ocho de cada diez escuelas se ofrecen bebidas azucaradas.

Frente a esta situación son muy positivas las iniciativas de fomentar el consumo de alimentos saludables en las escuelas. En Uruguay las cantinas de las escuelas y liceos no deben tener más bebidas cola, snacks, alfajores, ni otros alimentos considerados dañinos para la salud. El Ministerio de Salud Pública, instó a vender solo comida y bebida saludable. Autorizados son jugos con un 100% de fruta, bizcochuelos hechos con aceite, postres elaborados con leche, frutas y cereales (siga enlace).

La Ciudad de Buenos Aires aprobó un proyecto parecido que aspira a promover hábitos saludables en los escolares mediante la implementación de guías de alimentos y bebidas en los kioscos (enlace).

Desde la perspectiva del Desarrollo Económico Local sería interesante de aprovechar estos programas para promover la producción local de alimentos. Supongo que comida escolar representa un valor importante en la compra de los colegios públicos y privados. Además gastan los alumnos mismos dinero adicional de sus propios bolsillos para comprar en los kioscos escolares.

En Perú existe el Programa Nacional de Alimentación Escolar “Qali Warma” (“niño vigoroso” en quechua) que pretende contribuir al desarrollo y la inclusión social en Perú fomentando la alimentación saludable y la producción local de alimentos. El proceso para la atención del servicio alimentario incluye la planificación del menú escolar, el proceso de compra y la gestión del servicio alimentario.

El programa “Qali Warma” usa proveedores locales para fomentar la producción regional. Lamentablemente del programa hubo varias denuncias contra los proveedores por haber entrega alimentos en malas condiciones.

A pesar de las deficiencias prácticas son prometedores estos ejemplos de trabajar para una alimentación más saludable de la población escolar. A la vez es una excelente oportunidad para las empresas agroalimentarias locales de aportar y beneficiar de estas nuevas políticas. Así invito a los lectores de esta nota de compartir otros ejemplos parecidos y motivadores.

 

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Territorio con nueva población

Recién regresé de un viaje a la región Kaliningrado. Este enclave forma parte de Rusia y se ubica entrKaliningradoe Polonia, Lituania y el Mar Báltico. Tiene una superficie de 15.100 km² y cuenta con una población de alrededor de un millón de habitantes.

Hasta la derrota de la Alemania Nazi por el Ejército Rojo de la Unión Soviética esta región pertenecía a la antigua Prusia Oriental alemana. La historia alemana de esta región data más de 700 años atrás con la conquista por los caballeros de la Orden Teutónica en el siglo XII. Hasta 1946 la capital llevaba el nombre alemán Königsberg. Esta cuidad era una centro económico y cultural de Alemania. Su más famosos ciudadano histórico era el filósofo Emanuel Kant.

Al final y después de la Segunda Guerra Mundial gran parte de la población alemana huyó de la región y los que se quedaron fueron expulsados del hogar de sus antepasados. Después se instalaron los nuevos habitantes de diferentes orígenes de toda Unión Soviética. Tuve el gusto de conocer algunos de los “nuevos” residentes quienes ahora ya llevan más de 60 años en Kaliningrado.

Hasta la caída del muro de Berlín, la región era zona militar y no se dejaba entrar turistas y mucho menos alemanes. Los primeros turistas nostálgicos llegaron en el año 1991 a Kaliningrado y encontraron una zona poco desarrollada con todavía muchas huellas de la destrucción. Haber escuchado los comentarios de los primeros visitantes me quedé positivamente impresionado por los actuales avances de desarrollo. La ciudad es limpia y ordenada con muchos espacios verdes. Las infraestructuras tienen un buen nivel, por ejemplo, muchas casas y edificios son refaccionadas, existe una oferta variada de comercios y gastronomía e incluso hay una nueva autopista conectando la ciudad con la costa.

Desde la perspectiva de un facilitador del desarrollo regional es un caso bien excepcional. No conozco otro territorio que cambió de forma tan rotunda su población. Fue interesante ver que los residentes rusos ahora retoman la historia de la región y la utilizan como un insumo crear identidad regional y mercadear la región. Me gustó cuando nuestra guía dijo: “No hay un camino al revés a Königsberg, pero todo el futuro de Kaliningrado viene desde Königsberg.”

Repensar el Desarrollo Económico Local desde América Latina

El Desarrollo Económico Local (DEL) llegó desde Europa con las experiencias de los distritos industriales italianos y de actividades similares de España y, soImagebre todo, a través de programas de Cooperación Internacional. En este periodo data también la creación de la metodología PACA (Participación y Acción para la Competitividad desde Abajo) por parte de Dr. Jörg Meyer-Stamer (fallecido co-fundador de Mesopartner) con una amplia difusión en toda América Latina.

Hasta comienzos del nuevo milenio “la moda DEL” llegó a su punto máximo. Quedaban pocas ciudades y regiones sin haber recibido diagnósticos participativos, planes estratégicos y/o agencias de desarrollo y sus resultados no fueron necesariamente relevantes. Fue precisamente entonces cuando crecieron las dudas sobre la efectividad del enfoque. Una causa del desencanto fueron las expectativas muy altas respecto al potencial endógeno. Se infravaloraba el dominante centralismo en los países, en el cual, los municipios y provincias no tenían competencias ni recursos para llenar un rol más protagónico. Débil fue también la escasa evaluación y monitoreo en el DEL. No fue resuelto el dilema entre los impactos a largo plazo y el horizonte de la planificación de los programas a mediano y corto plazo. Además, en los casos exitosos, no era posible dilucidar si sus causas devenían de la iniciativa misma o de una coyuntura general favorable.

Por suerte, el Desarrollo Económico Local evolucionó y maduró en los últimos años. Se benefició también del cambio de paradigma político-económico, es decir, de la vuelta de un Estado más activo en la promoción del desarrollo. En la época del Consenso de Washington el DEL era una estrategia de sobrevivencia de los territorios buscando substituir la retirada del Estado. Al contrario, hoy el reto para los promotores del DEL está en articular el nivel local como parte de una política económica nacional. Se trata de superar el antagonismo entre desarrollo “desde abajo” o “desde arriba” a una política integrada de múltiples niveles.

Actualmente, proyectos como ConectaDEL ponen mucha énfasis de trabajar no solamente en los contenidos (“El Qué”), sino más sobre la forma de la facilitación y capacitación para el DEL (“El Cómo”). Acorde con el enfoque de la andragogía hay que buscar formas más participativas de involucrar a los actores locales en procesos de desarrollo. Esto se puede desprender también de un cierto cuestionamiento al carácter académico en la forma de enseñar DEL (por ejemplo las maestrías).

Todavía no podemos hablar de un nuevo enfoque DEL. Estamos más en una fase de revisión y repensamiento a través de la experiencias práctica. En América Latina se trata también integrar tradiciones propias del continente en el enfoque, por ejemplo el concepto del “Buen Vivir” de los pueblos andinos, el Estructuralismo de la CEPAL o enseñanzas de la “Pedagogía de la Liberación”. Mesopartner está colaborando en represar y hacer más relevante el DEL participando en redes como ConectaDEL y en la consultoría práctica en el terreno.

Para el futuro del enfoque DEL en la Región será clave su apertura y conectividad. El nuevo entrono de estados más proactivos y de las empresas más conscientes de sus responsabilidades sociales da nuevas oportunidades para hacer más relevante el DEL. Esto requiere a la vez la capacidad de aprender de los errores y abrirse a nuevas formas y modalidades de promover economías locales que atiendan el equilibrio ambiental y la equidad social. El motor sigue siendo la búsqueda identitaria de cada territorio y el compromiso con un desarrollo integral y sustentable en el tiempo.

El dudoso lujo del “no hay”

Todos los que vivimos en Argentina conocemos la respuesta cuando preguntamos en un comercio por un producto específico: ¡No hay!

Las explicaciones que solemos escuchar son múltiples, aunque “los culpables” siempre suelen ser otros, por ejemplo “pedimos hace una semana al mayorista que todavía no entregó”, “el proveedor que está de vacaciones” o “por las trabas a la importación no entre el producto”. No dudando en la existencia real de estas causas, supongo que los comerciantes mismos tienen también parte de la responsabilidad por no haber anticipado el pedido, por no haber pagado al proveedor al tiempo, por no haberse dado cuenta de nuevos productos en el mercado, etc.

Este fenómeno es un buen ejemplo de lo que economistas llaman “fallas de mercado”. El comerciante puede permitirse el lujo de quedarse en la respuesta “no hay” porque el consumidor no encuentra alternativas, porque los otros comercios tienen el mismo hábito. La presión competitiva es muy baja. El más perjudicado es el consumidor que no solamente no encuentra el producto, sino tiene también altos costos de búsqueda.

¿Pero por qué se puede generalizar esta situación? Un problema es la falta de acceso de nuevos ofertantes en el mercado. En Chascomús vemos por ejemplo como la Cámara de Comerciantes se opone de la instalación de una superficie grande, argumentando que estos destruyen los pequeños comercios y el empleo local. Sin duda tienen razón, porque las grandes superficies suelen tener menos personal por volumen de venta. Por otro lado tienen una productividad laboral más alta, una mayor diversidad de productos y muchas veces precios más económicos.

Entonces hay que balancear los argumentos del empleo y de los intereses de los consumidores. La entrada de nuevos competidores podría ser visto también como un incentivo para los comerciantes locales de mejorar su modelo de gestión y atender mejor a sus clientes ofreciéndoles más productos, de mejor calidad y precio. Las economías de escala pueden realizar los pequeños comerciantes igual, a través de la colaboración, es decir la compra conjunta, marketing colectivo, etc.

Además el aumento de la productividad laboral puede bajar los precios de los productos. Las personas que pierden su empleo pueden dedicarse también a otras tareas o crear nuevos comercios de productos y servicios que todavía no se ofrece.

Claro, que la mejor atención a los clientes no es tarea solamente de los comerciantes locales. Una gran responsabilidad tiene también el estado local, provincial y nacional creando un buen clima de negocios, por ejemplo, desburocratizar la creación y el crecimiento de empresas.

Un tema de mayor envergadura es quitar la protección generalizada a la importación de productos de consumo del exterior. Tal protección deja descansar a la industria nacional en su posición de confort pudiendo decir a sus clientes de que no hay. Quien paga de vuelta es el consumidor local.

Finalmente, los consumidores mismos tienen también su parte de la responsabilidad. Conformarse con un “no hay” y seguir comprando lo que hay, no incentiva al comerciante de ponerse las pilas. La educación del consumidor y una mayor transparencia en los mercados ayudaría también de incrementar una sana presión competitiva.

¿Qué es Desarrollo Económico Local?

Mencioné en una entrada de la comunidad sobre Desarrollo Económico Local en LinkedIn que hay un cierto consenso sobre que “es” DEL. Con razón me preguntó Alan Jordá que entiendo o se entiende por DEL:
Una primera forma de contestar sería nombrar algunos elementos constituyentes el enfoque DEL. Seguimos a las siglas:

  • Desarrollo: Apunta la mejora de condiciones de vida con un sentido sostenible e inclusivo.
  • Económico: Es un enfoque específico del desarrollo apuntando a empresas, mercados y competitividad.
  • Local: Nivel de actuación son los municipios, distritos y otras áreas del nivel subnacional.
Hexágono del Desarollo Económico Local

Lo más polémico es probablemente la definición del elemento “económico” en esta definición. Algunos promotores del enfoque prefieren incluso evitarlo y hablar simplemente del “Desarrollo Local”. Su argumento es que el desarrollo es mucho más amplio que lo económico y tiene ser integral y holístico.

No cabe duda que el desarrollo mismo contiene también otros aspectos sociales, educativos, culturales. No obstante hace sentido de analizar de forma específica la dimensión económica y entender el funcionamiento y las fallas de los mercados para después poder remediarlos a través de intervenciones en el nivel local. Si entremezclamos el DEL con objetivos sociales, sobre todo, en la fase inicial del trabajo, corremos el riesgo de desaprovechar las fuerzas del mercado y creamos emprendimientos poco sostenibles.

Eso no quiere decir que el DEL ignore las otras dimensiones relevantes, sino reivindica una cierta rigurosidad en el análisis. En la última instancia el DEL mismo apunta a una mejora de condiciones de vida de la población local en todos los sentidos.

Las Misiones: ¿El corazón de la integración sudamericana?

Taller de Ronda Mate de la Integración Regional

Tuve la oportunidad de facilitar un encuentro sobre Integración Regional Productiva en Posadas, la Capital de la Provincia argentina de Misiones. Esta actividad formaba parte del IV. Simposio Iberoamericano en Comercio Internacional, Desarrollo e Integración Regional en la sede de la Universidad Gastón Dachary. Participaron estudiantes y académicos de universidades vecinas de Brasil y de Paraguay. En el espacio que facilité participaron también empresarios y representantes de instituciones públicas de los tres países.
La región es un buen ejemplo de la doble cararacteristica que pueden tener fronteras, es decir, por un lado son separadoras por otro son conexiones (Nelles and Walther 2011):
Mis colegas me hablaron de la histórica de la región trasnacional con las misiones jesuíticas guaraníes. Los jesuitas crearon verdaderos emporios agro-industriales con métodos de gerencia que se adelantaron a los utilizados en la actualidad. Además agregaron la participación patrimonial de lo recaudado en las haciendas para luego ser redistribuido entre indígenas, esclavos y empleados, llegamos a la conclusión que fueron los primeros en otorgar una suerte de “títulos de propiedad” a sus subordinados. Sin embargo, la riqueza de estos complejos y haciendas atrajo la ambición de las Coronas y particulares y, a la larga, fue un factor para la supresión de la Orden finales del siglo XVIII y fin de la bonanza del desarrollo regional (http://es.wikipedia.org/wiki/Compañía_de_Jesús).
No obstante la población hoy en día se identifica muy poco un el pasado de las misiones. Parece más un producto turístico local. Más se habla de la falta de infraestructura transfronteriza, tanto vial como de comunicaciones. Una explicación era la hipótesis de conflicto planteada durante décadas por sucesivos gobiernos militares, quienes veían los pueblos vecinos como potencial enemigo. Por ende, la reivindicación de una mejora de infraestructura de conexión está en el centro de la agenda política transfronteriza.
Vivencié en el mismo taller profundas diferencias culturales. A pesar que se entiende el español o brasileño recíprocamente, vi muy poca gente que había estudiado el idioma del país vecino. No hablar del guaraní que queda de uso exclusivo de comunicación entre paraguayos. Además los participantes expresaron (pre-)juicios sobre los vecinos y causaron conflictos interpersonales.
En el campo económico se ve en esta región un intercambio vibrante por las diferenciales monetarias e impositivas de los países. El comercio transfronterizo, no siempre formalizado, y la migración son fenómenos bien visibles. Por otro lado falta todavía una visión conjunta sobre las ventajas competitivas de la región como conjunto. Durante el simposio conocí varias pequeños proyectos de cooperación transfronteriza en campos como la artesanía, la acuicultora o el turismo. También existe la idea de crear parques industriales trasfronterizos o identificar complementariedades en cadenas productivas. Sin duda, las riquezas naturales y las Cataratas de Iguazú como destino mundial de turismo y la posición geográfica en el centro del continente y de ejes de conexión son unas ventajas comparativas sobre las cuales se debe avanzar.
Me acordaba de la experiencia Europea de la integración, sobre todo, de las regiones fronterizas entre Alemania y Holanda, las cuales fueron pioneras de la Integración Europea (Perkmann 2007). La llamada EUREGIO comenzó ya en el año 1958 con la colaboración de municipios de ambos lados de la frontera. Inicialmente apuntaba al encuentro y entendimiento de las poblaciones después de la II. Guerra Mundial y se basaba en pequeños proyectos culturales. Más tarde este “pequeño Europa” formalizó una verdadera programación de la cooperación, la cual inspiró en los años 80 a la Unión Europea de poner en marcha el programa INTERREG para todas sus regiones fronterizas.
Veo en la iniciativa de las universidades locales con el entonces IV. Simposio de Integración Regional una semilla de la consolidación de una verdadera región de Las Misiones. Mirando a la experiencia de la EUREGIO podría ser un aporte significativo de la construcción de la unidad sudamericana desde abajo. Tomando las dificultades típicas de este tipo de regiones como oportunidades, Las Misiones se podría posicionares como un verdadero laboratorio de la integración del continente.

Nelles, J. and O. Walther (2011). “Changing European borders: from separation to interface? An introduction.” Articulo-Journal of Urban Research(6).

Perkmann, M. (2007). “Construction of new territorial scales: a framework and case study of the EUREGIO cross-border region.” REGIONAL STUDIES-CAMBRIDGE AND NEW YORK- 41(2): 253.

Las 3C: Ciudad Creativa Chascomús

Estos días se celebra el 1er Festival Nacional de Teatro y Títeres en Chascomús. La novedad es este festival es la forma comunitaria y participativa de la organización. Detrás está el colectivo cultural “La Usina” integrado por profesionales y personas vinculada con un nuevo enfoque de cultura local.

Este acontecimiento me hace reflexionar sobre el potencial de Chascomús de desarrollarse en una “Ciudad Creativa”. Este concepto creado por el urbanista Charles Landry  postula que las condiciones se deben crear para que la gente pensar, planificar y actuar con imaginación en el aprovechamiento de las oportunidades o hacer frente a los problemas de la ciudad. Su hipótesis es que la gente común puede hacer que lo extraordinario sucede si se les da la oportunidad. La creatividad se entiende como la imaginación aplicada.

En la ciudad creativa no es sólo los artistas y los que participan en la economía creativa que son creativos, a pesar de que juegan un papel importante. La creatividad puede venir de cualquier fuente, incluyendo cualquier persona que se ocupa de cuestiones de una manera inventiva se trate de un trabajador social, un empresario, un científico o un servidor público. La ciudad creativa identifica, nutre, atrae y mantiene el talento por lo que es capaz de movilizar ideas, talentos y organizaciones creativas.

Landry argumenta que en el futuro el software de la ciudad y la infraestructura suave será tan importante como el hardware. Se cambia el énfasis de una preocupación exclusiva por las estructuras físicas para centrarse en la dinámica humana y el aprovechamiento del potencial de las personas. Dentro de este nuevo enfoque será la aplicación de la creatividad en todas sus formas que determinará el éxito o el fracaso urbano.

Los indicadores clave de la creatividad, la flexibilidad y la capacidad de prueba de futuro de una ciudad son los siguientes:

  • marco político y público
  • distinción, la diversidad, la vitalidad y expresión
  • apertura, la confianza, la tolerancia y la accesibilidad
  • el espíritu empresarial, la exploración y la innovación
  • dirección estratégica, la agilidad y visión
  • el talento y el paisaje de aprendizaje
  • comunicación, conectividad y redes
  • el lugar y el hacer el lugar
  • habitabilidad y bienestar
  • profesionalidad y eficacia

Viendo la realidad de Chascomús frente a estos indicadores vemos que hay varios de ellos, pero todavía muy fragmentados. El reto está en conjugar las distintas competencias y unir los diferentes actores comunitarios, públicos y privados para aprovechar mejor el potencial creativo de la ciudad.

Esto no es una tarea fácil, porque se enfrenta con la resistencia de la cultura tradicional y mucho peor de la apatía. No obstante, la movida del Festival nos muestra que sí se puede y motiva a recrear la ciudad y su economía de forma creativa.